El autor saluda el compomiso y la pasión de quienes integraron «Fuego Ciruja», el montaje teatral cómico-dramático resultante de las Jornadas de Poéticas Teatrales 2025
¿Cuánta lluvia se necesitará para apagar el «Fuego Ciruja»? ¿Cuántos resfriados, corridas, adrenalinas, deseos se podrán tener para escupir escenas linyeras? ¿Cuándo será el día que los marginales tomen la sartén por el mango fuera de la teatralidad? ¿Cuántos más tendrán que arder en la hoguera del Neoliberalismo? Los contenedores cada vez más anoréxicos por el ataque de los que no llegan a ser considerados personas.
Pero la poesía de los textos nos condiciona a los que decidimos subirnos al tren de los crotos, al viaje lúdico, a la esperanza del Arte. Por eso abrazamos a las que apuestan a una puesta en escena homenajeando al Teatro Abierto. Esa taquicardia que sacude al más tímido e influye en la catarsis grupal como trompada a la realidad.
Luego de pasar por diferentes sensaciones, la presencia digna y desnuda del cuerpo del actor/actriz en escena deja un banquete abierto para que los espectadores vean y coman del cadáver exquisito que anuncia, una vez más, que el «Fuego Ciruja» es inapagable.
Por más extinguidores que arrojen al Picadero, por más que no haya plata, por más que nos ninguneen, el Teatro será siempre un ejercicio placentero que estará acompañado por el encuentro, por la fiesta pagana y dionisiaca.
Por eso, mientras el aire sea gratis habrá Fuego en cada uno/a de nosotros/as.
Dedicado a todos y todas, cirujas que están clavados en mi memoria.
20/3/2026
